Hanging by a moment

Nunca pensé que llegaría tan lejos en la vida... Creo que ya he comentado varias veces cuál es mi filosofía ante la vida: nunca te rindas. Piensa en grande.

Esta entrada es un poco más personal que las que venía haciendo hasta el momento. Simplemente, aviso J.

Amsterdam me encanta. A día de hoy, es donde quiero vivir. La idea que tenemos de la ciudad no es comparable con lo que tiene que ofrecer cuando vives en ella. Nada de atascos ni atrasos con el transporte. Simplemente, bici. ¿Que sale un día de sol? Se aprovecha para ir al parque a hacer una barbacoa, o a la playa a bañarse o en cualquiera de los canales/ríos donde es posible nadar. Sí, he hecho todas esas tres cosas. ¿Qué es junio, pero el clima parece que se empeña en confundirte con octubre? La oferta cultural es tal que no hay donde aburrirse.

Llevo aquí ya 10 meses y os puedo decir que ha sido la mejor decisión de mi vida. No os hacéis a la idea lo mucho que esta experiencia me ha cambiado. Conocer a compañeros de diferentes partes del mundo que me han demostrado que los países son solo barreras imaginarias porque la forma de apoyarnos los unos a los otros es universal. Intereses e inquietudes comunes. Ganas de vivir, todas. Cada día aprendo, no solo a nivel de investigación sino a nivel personal. Sí, ahora puedo analizar imágenes en ecografía, datos en R y bueno, sigo peleándome con Matlab pero ya hago mis pinitos en él. Pero lo que me llevo es el saber que hay gente dispuesta a apoyarte, aunque no te conozca en profundidad.

Mi universidad, Vrije Universiteit Amsterdam, es increíble. Vine aquí para el doble doctorado, como algunos sabéis, pero en realidad sabía poco de la misma. Y cuando ves lo que hace un país cuando apuesta por la investigación, se te cae el alma a los pies. Pobre España. Tienes sentimientos encontrados entre volver y hacerla crecer, y quedarte y seguir aprendiendo, todo lo que puedas, porque el tiempo invertido aquí es oro. Laboratorios de investigación, técnicos (esto es para mí el mayor descubrimiento del siglo, gente que desarrolla el aparataje que requieres para una investigación, sin más), profesorado… Siempre hay alguien dispuesto a ayudar, sin pedirte nada a cambio. Subrayo la última parte. Pobre España, de nuevo. No es sólo cuestión económica, es cuestión de buen hacer o de ser bueno, sin intereses. ¿O sí es cuestión económica? Tener un despacho para mí compartido con la mejor compañera del mundo, con mi nombre en la puerta, y mi buzón, y mostrarlo orgullosa a todos los que habéis venido a verme. Para que al final me digáis:” No vuelvas, quédate aquí. Lo entendemos”. Es duro y reconfortante a la vez.

Sí, soy feliz. No voy a decir que ha sido fácil, pero eso es lo que lo ha hecho grande. Aun así, como decía sigo pensando en grande. Y gracias a Michel, uno de mis directores de tesis, he seguido pensando en grande. He apostado y he ganado. A la primera, sin esperarlo…

Señores, mi sueño se ha hecho realidad. Me voy a Australia. Me han concedido lo que creo que es la oportunidad de mi vida: una beca para continuar con el doctorado allí.  No es fácil conseguir una beca, los que lo habéis intentado lo sabéis. Así que conseguirla me anima a pensar que tanto mi proyecto como lo que llevo haciendo hasta ahora merecemos la pena ser financiados. Los que me conocéis, sabéis lo mucho que doy el tostón con esto... Me voy 3 años para Gold Coast. Y los que sois fisios entendéis la relevancia de investigar en Australia. Asusta y mucho. No ha sido una decisión fácil porque muchas cosas se quedan atrás, pero confío en los que permanecéis a mi lado para seguir animándome en una ciudad que es todo playa y buen tiempo. Sí, algún que otro bicho venenoso también.

Cambio de ciudad pero a día de hoy, Amsterdam is mijn stad.

 

PD: esta canción es de LIfehouse. Así es como me siento con respecto a Australia :)

 

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