It's a long way to the top (if you want a PhD)

Como muchos ya sabéis, estoy en Australia realizando mi doctorado. Llevo aquí 8 meses y sí, he sobrevivido a todas las criaturas venenosas que pueblan esta tierra. Creo que ahora, con perspectiva, estoy en condiciones de explicaros cómo hice para venir aquí y responderos a todas esas preguntas que me hacéis sobre cómo realizar una estancia de máster/doctorado internacional. ¡Vamos allá!

Parece que fue ayer cuando aterricé en Brisbane y me subí en el taxi de camino a Gold Coast, donde vivo. Esa ciudad, que si buscáis por internet, es todo agua y cielos azules. Buen tiempo, buenas playas y una Universidad, Griffith University, que me concedió una beca para poder realizar aquí mi doctorado. Como todo (buen) fisio en España, venir a Australia es un sueño. Todos conocemos de los fisioterapeutas australianos y su buen hacer tanto en la clínica como en la investigación. Creo recordar que cuando terminé la carrera me di cuenta de que quería venir aquí, como fuera, y a lo que fuera relacionado con la fisioterapia (bueno, tampoco diría que no a un viaje a Australia...).

Por entonces, intenté mirar qué podía hacer para venir. Pregunté a mi colegio de Fisioterapeutas y el seguro de responsabilidad cubría mi práctica aquí. Pero lo que no sabía eran las dificultades que la equiparación de mi titulación, diplomatura por aquel entonces, me iba a traer. Pero esto es tema de otra entrada.

Recién acabada la carrera, intenté la opción Francia pero no muy en serio. Continué formándome cursando máster y a continuación, doctorado. Y mientras tanto, como muchos sabéis me metí de lleno en las redes sociales, o más bien, en Twitter. Me di cuenta de que aunque la gente compartía artículos no había una etiqueta que hiciera fácil localizarlos todos, así que se me ocurrió #ArtículoFisio. Y con eso, e interaccionando, llegué a conocer a otros fisioterapeutas del panorama nacional. ¿Y por qué cuento esto y cómo está esto relacionado con mi estancia internacional?

Pues bien, la red de contactos (o networking), lo fue todo para mí. Conoces a alguien, que conoce a alguien que conoce a ese fisio con el que te gustaría colaborar. Y así fue. Mandé un mail al que ahora es mi supervisor, explicándole mi proyecto y tras una charla por Skype me dijo que sería posible realizar una estancia allí.

Así que aquí se abrió mi primera oportunidad, que me llevaría después a donde estoy ahora. Voy a hablar primero de la experiencia en Ámsterdam, y de cómo realizar estancias en Europa y después, de las opciones para venir a Australia.

 

ESTANCIAS INTERNACIONALES

ESTANCIAS EN EUROPA

Esta opción es más sencilla gracias al plan Bolonia. Nos guste o no, nuestra titulación a día de hoy es equiparable en cuando a número de créditos a la del resto de universidaddes Europeas. Es más fácil conseguir una estancia de doctorado o de máster en cualquier universidad europea. Obviamente, la burocracia será diferente en función de cada universidad, pero al menos saben de qué les habláis cuando les decís "Grado en Fisioterapia". 

1) Elige a tu experto/a

Mi consejo a la hora de elegir estancias es que vayáis, si podéis, con un experto en el campo en el que os gustaría desarrollaros. Y si ese experto se encuentra en una remota universidad perdida en medio de Finlandia (por poner un ejemplo), merecerá la pena. La estancia que vais a hacer es para vuestra carrera profesional, ese debería ser vuestro primer objetivo. Conocer ese país y su cultura vendría después. Digo esto, entre otras cosas, por la dura realidad que tenemos en cuanto a la obtención de becas. Probablemente, tendréis que sufragaros la mayor parte de los gastos si no todos.

2) Contacta con él/ella

En este caso, os daría dos opciones. Si conocéis a algún fisio que haya colaborado con él (de esos de vuestra red de contactos que os mencionaba antes), pedirle que le escriba en vuestro nombre. Puede pasar que no lean vuestro correo o llegue a la bandeja de spam porque nunca ha intercambiado correos con vosotros. Si no conocéis a nadie, es momento de enviar vuestro mail. Sed breves, explicad quiénes sois en dos líneas, quién es vuestro supervisor, de qué va vuestro proyecto en líneas generales y exponed por qué necesitáis su colaboración: ¿hay algo que sólo esa persona sepa hacer o que sólo en esa universidad tengan esos recursos? (Por cierto, me gusta seguir poniéndole la tilde a sólo, que le voy a hacer...)

3) Esperad la respuesta y preparaos para la entrevista

Si contesta, probablemente os pedirá más detalles. Bien por correo o por videconferencia. En mi caso, fue lo segundo. Y aquí es donde llega el momento pánico: ¿entenderé lo que me pregunte? ¿Cumpliré las expectativas? ¿Superaré el listón? Bueno, a lo mejor estoy siendo un poco dramática... Lo que más me preocupaba en un principio era mi inglés y el acento de la persona con la que iba a hablar. Todos, más o menos, hablamos inglés. Pero creedme que la cosa se complica cuando hablas con un nativo, especialmente, si ese nativo es australiano... Aquí os daría otro consejo, que sois libres de tomar: si vuestro nivel de inglés no es un C1, va a ser muy difícil que consigáis dar el salto. Primero, porque os costará comunicaros con vuestro supervisor en el extranjero; y segundo, por lo que me lleva al siguiente punto.

4) Estancia aceptada y preparación de documentación

Si habéis tenido la suerte de que vuestro experto acepta la colaboración, ¡enhorabuena! Es momento de preparar los documentos que hacen falta. Generalmente, vuestro supervisor en España os comentará cuál es el proceso. A día de hoy, las estancias internacionales son bastante comunes y este proceso es habitual. Mi estancia en Europa era de doctorado dual, con lo cual, tuve que rellenar una serie de documentos de acuerdos entre ambas universidad. Se establecen una serie de criterios de duración de estancia y de defensa de tesis y se firma por ambas universidades. Por eso, es mejor que lo comentéis con vuestro supervisor y con vuestro experto de acogida cuáles son los papeles que se necesitan. Afortunadamente, somos europeos (no entro en política) y eso nos facilita la movilidad. No os hacéis una idea de la cantidad de compañeros que he ido conociendo y con dificultades de visado (y cantidad de dinero invertido) para poder realizar la estancia. Así que esto es un punto a favor con respecto a las movilidades europeas, como lo es también estar cerca de casa a tan solo escasas horas de vuelo (comparado con ahora, que necesito como poco 26 h para llegar a casa...). Por norma general, y repito, deberéis consultarlo, necesitaréis:

- Pasaporte

Aunque con el DNI no hay problema para viajar en Europa, el pasaporte será la documentación oficial que reconocerá la universidad a la que vayáis. La antigüedad no suele ser un problema, aunque en ocasiones piden que sea mayor de 6 meses.

- Tarjeta sanitaria europea

Esta tarjeta la podéis solicitar online y es sólo válida siempre y cuando vuestra estancia sea breve, generalmente, inferior a 3 meses. De lo contrario, tendréis que revisar si el país de acogida tiene Seguridad Social como nosotros la entendemos o necesitáis contratar algún seguro privado.

- Prueba de nivel de inglés

Algunas universidades quieren asegurarse de que lleváis el nivel mínimo para trabajar y desenvolveros allí. Los requisitos dependerán de la universidad y pueden aceptar TOEFL, IELST, First... De nuevo, consultarlo con la Universidad. En mi caso, para Ámsterdam no fue necesario.

- Carta Erasmus de educación superior y acuerdo interinstitucional

Sobre esto, podeís leer más información aquí. Básicamente, debe existir un acuerdo entre universidades para que podáis ir allí si queréis que os reconozcan la estancia. Es necesario también firmar un acuerdo de aprendizaje que explique qué vais a hacer allí y por cuánto tiempo. Yo no soy una experta en esto y como he dicho anteriormente, mis documentos fueron un poco distintos porque era un doctorado dual. Revisad este enlace y otras páginas web online así como preguntad a otros compañeros que ya hayan pasado por esto.

- Becas

En mi caso, para Ámsterdam, solicité una ayuda Eramus. No me llegaba para cubrir ni si quiera los gastos de alquiler, pero menos es nada. Podéis leer más información aquí. Estudiando el doctorado, el proceso de solicitud de esta beca estaba abierto durante todo el año. Tuve que hacer un test de inglés online que ellos mismos te envían antes y después de terminar la estancia. Además, tuve que entregar una serie de informes. Nada demasiado complicado. Os aconsejo que lo reviséis porque será la forma más fácil de conseguir ayuda económica. Como siempre, podéis consultar en entidades bancarias que en ocasiones ofrecen becas y cómo no, financiar vuestra estancia allí. Otra opción es trabajar una vez estéis en el país de acogida. Eso ya tendréis que valorarlo vosotros. No es fácil encontrar trabajo y no es fácil compaginarlo con la investigación que hagáis allí. Además, podéis informaros de las ayudas para inmigrantes cuando lleguéis para vuestra estancia. Si vais a quedaros por un periodo largo de tiempo, a lo mejor os compensa revisar estas ayudas en las páginas del gobierno/ayuntamiento del país al que vayáis.

5) Preparación del viaje

Llega el día de ir allí, ¡por fin! Disfruta, aprovecha y aprende. Intenta involucrarte todo lo que puedas. Participa en experimentos de los compañeros que estén allí. Mézclate con otros compañeros de máster/doctorado. Todo lo que vas a hacer es aprender. No hay manera de que no vuelvas sabiendo algo nuevo y útil que pueda beneficiarte a ti, a tu carrera, a tu departamento y en definitiva, a tu futuro. Descubre el país y la cultura. Haz amigos locales si es posible, es la mejor manera de vivir la experiencia.

6) Vuelta

Sí, es difícil volver. Muchas veces tienes la sensación de estar de vacaciones pero aprendiendo mucho. Lo cual es ideal. Volver a España, a la realidad de la investigación allí es duro. Así que pregunta antes de volver qué oportunidades tienes de volver para otra estancia, para un doctorado o para un post-doc. Si la investigación es lo tuyo, no cierres la puerta.

Y estos serían mis consejos para Europa. Vamos con Australia...

 

ESTANCIAS EN AUSTRALIA

 Me vais a permitir que me centre en el tema doctorado porque estoy más familiarizada con él aunque el proceso de máster es similar:

1) Elige tu tema para el doctorado o un proyecto interesante

Como con todo doctorado, tenéis estas dos opciones. Es más fácil entrar a formar parte de un proyecto que ya esté diseñado pero es más complicado reunir los requisitos (puede pasar que pidan conocimientos de programación o de alguna técnica de imagen o valoración que desconozcáis). Mi consejo es que reviséis las webs de las universidades que os interesen. Normalmente, suelen aparecer los proyectos para los que necesitan doctorandos y quién es el director de esa tesis. Esto es más fácil que plantear vosotros un plan de investigación para 3 años, que suele ser el periodo de doctorado aquí en Australia.

2) Contacta con tu experto/a

En este caso, sería similar a lo que he comentado en el apartado anterior de Europa (puntos 1, 2 y 3). Si vuestro expero/a es australiano, id acostumbrado vuestro oido al acento...

3) Revisa los requisitos de la universidad de acogida

Aquí es donde se complica nuestra andadura.

- Titulación

Deberéis ser grado más máster, creo que es la forma más sencilla. En mi caso, tengo 3 años de diplomatura, 2 de máster y módulos de investigación de la universidad de Ámsterdam. Aún así, de alguna manera tenéis que explicar que en España no tenemos un sistema de Bachelor(Honors), que es un año extra que se hace previo al acceso al doctorado que equivalga al sistema australiano. Deberéis presentar vuestro certificado académico de notas (original y traducido por traductor homologado) tanto del grado como del máster.

- Referencias

En mi caso, me solicitaron dos referencias de profesionales en mi campo. Es importante que elijáis personas que os conozcan y que os escriban una buena carta de recomendación. Lo valoran positivamente a la hora de tomar una decisión.

- Currículum

Seguramente, os lo pedirán para echar la solicitud. Como siempre, el hecho de que tengas publicaciones va a ayudar en tu posición en la lista a la hora de conseguir entrar en la universidad. 

4) Proyecto de investigación

Tendréis que redactar cuál es vuestro proyecto. Qué pretendéis hacer en 3 años. Como os comentaba, si ya hay un proyecto para el que buscan un doctorando será más fácil. Si no lo hay, es momento de revisar literatura y redactar una propuesta. No más de 2-3 páginas detallando qué estudios vais a hacer, por qué es relevante lo que vais a hacer, cuál es el presupuesto y la vianilidad/ planificación del mismo. Estos requisitos variarán dependiendo de las universidad, así que revisad las bases.

5) Conseguir una beca

Señores, es imposible realizar un doctorado en Australia sin una beca. Al menos, esa es mi realidad. No dispongo de unos AU$25k al año para mi matrícula, más gastos de mi vida aquí y de un seguro de salud. Afortunadamente, suele haber becas para estudiantes internacionales que cubren estas tasas y el seguro de salud. Esas becas las proporciona la propia universidad. Esa fue mi suerte, conseguir la beca que me ha permitido venir ya que cubre esas tasas y me proporciona un salario modesto para vivir. Ojo, estas becas a veces también cubren el proceso de vuestra pareja (en caso de que estéis casados) y su seguro de salud así que no es excusa para no animarse a intentarlo. ¿Qué valoran? Las malas lenguas dicen que el hecho de que hayas publicado en alguna revista relevante, que tengas formación en una universidad reputada (creo que Europa la consideran como buena en general), y he oido que el hecho de que seas joven. Bien, en mi opinión, yo reúno las características a medias así que id a por todas.

6) Echar la solicitud y esperar

Reunid la documentación, revisadla con vuestro potencial supervisor (que os habrá echo una entrevista probablemente para decidir si apostar por vosotros) y echad la la solicitud. En mi caso, todo el proceso fue online y lo que tuve que hacer fue esperar 2 meses.

7) Resolución de la solicitud

Si has conseguido la beca, ¡enhorabuena! Tu aventura comienza y te aseguro que no te arrepentirás. Bueno, quizá un poco al principio por estar tan lejos en un lugar tan diferente. Pero eso se pasa a los pocos días, semanas o meses. Como todo. Si no has conseguido la beca, ojo, algunas universidades solo dejan echarlo un número limitado de veces (en la mía, dos). Si no lo consigues, podrían ofrecerte un máster, que tampoco está mal o habrás perdido la oportunidad en esa universidad. Por eso, hay quien recomienda echar en varias para tener más oportunidades. Si es el caso de que tenéis varios potenciales supervisores en temas que os interesan, no lo dudéis jugando solo a una carta. Mi caso personal fue diferente. Eché la beca porque mi supervisor se mudó a Australia y quise seguirle para continuar mi doctorado.

8) Preparación del visado y de la documentación para entrar en el país

Una vez aceptes la propuesta, pagues las tasas (si es que tienes que cubrir algo) y el seguro de salud (en mi caso, tuve que cubrir una cantidad de meses no cubiertos en mi beca), te enviarán una carta llamada CoE (confirmation of enrolment). Con esto, podrás empezar a procesar tu visado. El proceso se realiza online. También, tendréis que preparar vuestra documentación relacionada con la salud. No tuve que hacer ninguna prueba médica ya que en el año previo a venir a Australia, no salí de Europa. Pero cuando rellenéis la documentación online en esa plataforma, os informarán del proceso. En mi caso, todo fue muy rápido. Tan pronto envié todo, me llego un email confimándome el visado. La visa es electrónica y no es necesario enviar el pasaporte a la embajada.

9) Empieza el viaje

No todo es fácil. Ni lo fue en Ámsterdam ni lo ha sido aquí. Pero os diré que aquí ha sido un poquito más difícil. Tuve un choque cultural importante al que ya me he acostumbrado. El estilo de vida es muy diferente: todo empieza antes y termina antes. La vida es con coches. Los pájaros pían demasiado alto. Los animales, en general, son más grandes (entiéndase cuervos y también arañas, cucarachas...). Las ciudades son muy nuevas y aunque esto era algo que sabía antes de venir, no eres consciente hasta que te enfrentas a ello. Pero los australianos son amables, las playas son increíbles y no cambiaría este clima por nada del mundo (bueno, quizá los meses de diciembre y enero sí que me iría de aquí). El estilo de vida es relajado, muy relajado, tan relajado que es normal ir a la universidad en chanclas e incluso algunos descalzos. Y sí, aunque parezca imposible, aquí también hay muchos españoles/hispanohablantes. Yo no tengo a ningun compañero de doctorado en mi departamento que hable mi idioma, pero estoy rodeada cuando salgo de allí. 

10) ¿Volver?

Este apartado lo dejo abierto. Como siempre, habría posibilidades de estancias post-doctorales y normalmente, más fácil una vez que has colaborado con tu supervisor. Quedarse en Australia y ejercer como clínico es complicado que no imposible. Pero los pasos los reservo para otra entrada. 

 

 Este sería mi resumen del proceso. Espero que haya sido útil para alguno de vosotros. Me alegra que me escribáis diciéndome que queréis intentar venir aquí. No desistáis. No es imposible, aunque requiera esfuerzo. Como he mencionado, yo quise intentarlo desde que terminé la carrera. Y eso, este año, fue hace 10 años. Pero los sueños se cumplen si se lucha por ellos.

Mil gracias si habéis leído hasta el final, sé que es un post largo...

¡Nos vemos en Australia!

PD: el tema de la canción que ha inspirado el título es de AC/DC, una de las bandas australianas más conocidas. Me recuerda a todo lo que he tenido que hacer para llegar aquí. Cambiad cuando dice "if you wanna Rock 'n' Roll" por "if you wanna PhD. Y de regalo, un amanecer en Gold Coast. Espero que os guste :)

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